Todavía hay compañías que no comprenden lo que implica la labor de los SEO
Por: María José Calvimontes C. * 11 November, 2008
Scott Hendison es el CEO de Search Commander Inc., además de fundador y miembro del consejo de SEMpdx (Search Engine Marketing Professionals of Portland), organización con sede en Portland, Oregon, cuya misión es informar y educar a las empresas acerca de los beneficios que puede reportar el marketing de motores de búsqueda a los ingresos de una compañía.
Con el conocimiento y la experiencia con que cuenta, podría pensarse que él no tiene problemas como los que describe esta semana en su blog, dirigiéndose a los profesionales de SEO, pero el hecho de que a él le ocurra lo que expone, demuestra la necesidad que existe de usar herramientas que ilustren con claridad en qué consiste y cuál es el aporte de la labor de optimización de los sitios para motores de búsqueda.
Hendison plantea su inquietud sobre cómo manejar la relación con un cliente que no tiene en cuenta el asesoramiento y las sugerencias que se le realiza, las que el SEO sabe que son las adecuadas para cumplir las metas impuestas. Hendison apunta que los SEO, más allá de recibir su pago a fin de mes, encuentran la mayor satisfacción en lograr continuas mejoras en la calificación y el posicionamiento de sus empresas clientes con la aplicación de técnicas de marketing en los motores de búsqueda.
Obtener mayores ingresos para el cliente para el que se trabaja es el principal objetivo, un desafío permanente cuyos resultados inciden directamente en el nivel de confianza que consigue el profesional de SEO. Es un trabajo exigente, dinámico y que requiere de una actualización de conocimientos constante. De ahí se desprende la sensación a la que Hendison hace referencia: “algo tan desagradable como observar pobres resultados, mediocres calificaciones y bajas posiciones en los ranking semana tras semana, mientras que se hace las mismas recomendaciones mes tras mes”.
Cuenta Hendison que en estos días, cuando preparaba un correo electrónico para un cliente con el informe mensual de octubre, revisó los correos de meses anteriores, y entonces se percató de que por tercer mes consecutivo debía reenviar el mensaje previo y sugerir nuevamente tener en cuenta las indicaciones efectuadas.
“Con la situación financiera de la mayoría de las empresas hoy en día, se podría pensar que quieren hacer todo lo posible para mejorar su posición en los rankings y sus beneficios, pero ¡parece que no les importara!… El sitio para el que trabajo se compone de pequeños videos que se reproducen automáticamente en cada página, cada vez que se abre una. Así, verlos ya no resulta ser informativo ni entretenido, sino irritante… navegar por el sitio llega a ser doloroso… La sección de noticias no tiene nada reciente, y todavía no se ha añadido la fuente RSS del contenido original que he creado en el blog. Todas las etiquetas se refieren al nombre de la empresa y nada más; ninguna de mis recomendaciones para las etiquetas y los títulos se aplicaron. A pesar de que estoy dándoles un artículo semanal de buena calidad y acerca de un tema relevante, con enlaces valiosos, insisten en la aprobación de cada pieza de contenido antes de subirla y, así, han publicado sólo uno de los últimos doce artículos. Sí… durante tres meses se ha añadido UNA pieza de contenido… No es que mi cliente sea poco comunicativo, sino que simplemente ignora las preguntas que le hago y las sugerencias que le doy, y yo no estoy ahí sólo por recibir un pago cada mes”, comenta frustrado.
Hendison asegura que muchos asesores SEO pasan por situaciones similares, por lo que recalca la importancia de hacer todo lo posible por que el cliente comprenda. Puede facilitarse esa tarea si se le hace partícipe del proceso, se le muestra ejemplos, se analiza con él a los competidores, se utiliza software apropiado para elaborar informes claros, y si se reserva el vocabulario técnico especializado al trabajo con los colegas: si al conversar con el cliente se emplea y explica los términos que describen con precisión las consecuencias y los resultados de lo que se hace y lo que no se hace en el sitio, y la repercusión que eso tiene en la cuenta final de ingresos.









